Imagínese el lector que quiere entrar a comprar en un comercio cualquiera. Uno se entera bien de los horarios de atención al público y, como el tiempo de uno es valioso, procura estar allí a la hora en la que se abren las puertas. Uno entra en el comercio y entonces empiezan las sorpresas: para comprar el producto A, uno tiene que esperar una hora más. Para comprar el producto B, uno tiene que esperar dos horas más. Para pagar, tendrá que esperar a las tres de la tarde. Absurdo, ¿no?
El miércoles pasado estuve en Port Aventura. Ese parque de atracciones que se inauguró en el año 1995 al lado de Saloú en Tarragona. Sólo tres años más tarde que Disneyland París. Al parecer, alguna Comunidad Autónoma del Mediterráneo ofertó terrenos a la Disney para que se trajeran el parque a España y para que los turistas pudieran tomar el sol. Los americanos prefirieron París, por lo emblemático de la ciudad, pero no cayeron en la cuenta de que hacía peor tiempo. De hecho, el parque del Ratón Mickey estuvo a punto de irse a pique.
Bueno, en cualquier caso, el pasado día 3 de abril, a las 10 de la mañana un servidor estaba a las puertas del parque, ansioso por disfrutar de las múltiples atracciones que allí se encuentran. Pues bien: el "Dragon Khan" no se puso en marcha hasta pasadas las once de la mañana. "Shambhala" hasta casi las doce. Otro buen puñado de atracciones tardaron una hora en funcionar.
La mala leche que se le pone a uno es evidente. Es más, puedo entender que las condiciones climatológicas afecten al correcto funcionamiento de una infraestructura como Shambhala. Por cierto, se pueden consultar las características aquí: Shambhala (por cierto, ahora hablaré del precio que también aparece en la página de Rollercoaster DabaBase). Y lo entiendo porque soy ingeniero y me dedico a las estructuras. Es más, elegí el día 3 para ir al parque porque era el que mejor condiciones climatológicas ofrecía. Los días anteriores el viento fue extraordinariamente fuerte y, en un par de veces que pasé cerca del parque, me dio la sensación de que las montañas rusas no estaban en funcionamiento.
Y ahora la pregunta del millón: ¿por qué razón la dirección del parque no da una información clara al entrar? Es más, compré la entrada en un cajero de Servicaixa en Barcelona el día 2 (un inciso: Barcelona es una ciudad maravillosa que hay que visitar despacio, pero en las últimas ocasiones no he tenido tiempo de pasearme tranquilamente). Ni en la entrada, ni en el proceso de compra encontré la típica letra pequeña del tipo: "La dirección del parque se reserva el derecho de cerrar o abrir las atracciones en función de las condiciones meteorológicas o de afluencia de visitantes". Tampoco había información al respecto a la entrada del parque. En la página web, no se dice nada al ir atracción por atracción (supongo que en las "Condiciones generales" pondrá algo, pero es lo que nadie se mira).
Por tanto, la cara de tonto que se le queda a uno al llegar a Shambhala y encontrársela cerrada después de haber pagado 45 euracos, es para enmarcarla. Desgraciadamente, la cantidad de público que hay siempre en el parque y el hecho de tener una infraestructura, a mi modo de ver, más que amortizada, hace que cualquier posible queja se quede en el olvido.
Tengo que terminar con dos cosas. La primera es acerca de la amortización que he mencionado antes. Los precios de las montañas rusas aparecen en la página de Rollercoaster DataBase: http://www.rcdb.com. Así como las características de la atracción, quién la construyó y quién la montó. Me faltan datos para saber si el parque es rentable o no (principalmente, la cantidad de asistentes por año y el gasto diario que supone abrir el parque), pero hay un hecho irrefutable: en los tiempos que corren gastarse 25 millones de euros en construir una montaña rusa es señal de que las cosas no tienen que ir del todo mal.
La segunda cosa con la que quería terminar es: ALABAR EL EXTRAORDINARIO COMPORTAMIENTO, EDUCACION Y AMABILIDAD DE TODOS LOS OPERARIOS DEL PARQUE QUE EN TODO MOMENTO Y EN TODOS LOS PUNTOS FUE EJEMPLAR. ¡MUCHAS GRACIAS! (está claro que la dirección del parque será como será, pero la gente que allí trabaja y está de cara al público se vuelca en hacer llevadera la estacia).
Por fin pude montarme en Shambhala. A eso de la una de la tarde. Y he de decir que es impresionante. No os la perdáis... pero tened paciencia con las políticas del parque.
domingo, 7 de abril de 2013
domingo, 31 de marzo de 2013
La próxima semana...
Nos amenazaban TIP Y COLL con aquella frase: "La próxima semana, ¡Hablaremos del gobierno!" Por mi parte, yo también he estado escribiendo una entrada sobre la política de este país, pero en vacaciones no hay tiempo para las minucias de mantener activo un blog. Así que, con cierto retraso, sólo os voy a recomendar la película que acabo de ver: "Fail Safe". Muy buena. Y no la he visto en el cine (entre otras cosas porque es del año 2000, además de que no hay NADA interesante en la cartelera) sino que me la ha dejado un amigo en DVD original. No os voy a decir nada de la peli: vedla.
Y la semana que viene... ya sabéis que toca.
Y la semana que viene... ya sabéis que toca.
sábado, 23 de marzo de 2013
Monerías
(Nota: hasta el último minuto he dudado entre varios títulos de entradas, a saber: "Monadas", "Hacer el mono", "Haciendo el mono", "Asuntos de monos" o, como dice la canción de BALTIMORA, "Tarzan Boy", "Monkey busines")
El refranero popular nos brinda auténticas joyas de sabiduría. Hay algunas que son especialmente buenas y que, en los días que corren, cobran un sentido más que real. Aquí va el primero:
Es interesante comprobar que la utilización de animales para ilustrar los comportamientos humanos es más que genial. Es más, recomiendo al lector (y no es la primera vez en este blog) que no deje de leer "MAUS" de ART SPIEGELMAN. Probablemente, uno de los mejores cómics (o novela gráfica) de los últimos 50 años.
Aquí va otro refrán:
Sobre rostros y caracteres, el refranero se encuentra plagado de ejemplos (hay uno que me gusta mucho que reza: "Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto, lo es"... pero sobre "brutos" hablaré otro día).
Y para terminar comprobando que los primates dan mucho juego, una de las frases finales de la canción de JIMMY VAN HEUSEN, "Swinging on a Star" es:
Por cierto... relacionado con este estribillo, aquí os dejo algo de cine que siempre viene bien. Hasta la semana que viene.
El refranero popular nos brinda auténticas joyas de sabiduría. Hay algunas que son especialmente buenas y que, en los días que corren, cobran un sentido más que real. Aquí va el primero:
Si el cerdo baila... ¡Malo!
Si la mona aplaude... ¡PEOR!
Es interesante comprobar que la utilización de animales para ilustrar los comportamientos humanos es más que genial. Es más, recomiendo al lector (y no es la primera vez en este blog) que no deje de leer "MAUS" de ART SPIEGELMAN. Probablemente, uno de los mejores cómics (o novela gráfica) de los últimos 50 años.
Aquí va otro refrán:
¿Da mucha leche la mona?
¡Mírale la cara!
Sobre rostros y caracteres, el refranero se encuentra plagado de ejemplos (hay uno que me gusta mucho que reza: "Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto, lo es"... pero sobre "brutos" hablaré otro día).
Y para terminar comprobando que los primates dan mucho juego, una de las frases finales de la canción de JIMMY VAN HEUSEN, "Swinging on a Star" es:
And all the monkeys aren't in the zoo
Every day you meet quite a few
Every day you meet quite a few
Por cierto... relacionado con este estribillo, aquí os dejo algo de cine que siempre viene bien. Hasta la semana que viene.
domingo, 17 de marzo de 2013
El tiempo
El título de esta entrada no se refiere al tiempo meteorológico, tema de conversación socorrido cuando no hay nada que decirse entre personas, sino al tiempo como sucesión de acontecimientos y bien preciadísimo del que hay que disponer para hacer las cosas.
Y es que hoy no tengo tiempo para hacer una entrada más larga, pero sí que tengo tiempo para decir un par de cosas:
1.- Y es que, como se dice en el libro de RANDY PAUSCH (que recomiendo vivamente leer, pero con matices), "La última lección": El tiempo debe ser administrado de manera explícita, como el dinero.
2.- También hay que tener en cuenta lo que dice Merovingio en "Matrix Reloaded": "Ah sí: ¡no hay tiempo! pero si no nos tomamos tiempo... ¿cuándo dispondremos de el?"
Y es que hoy no tengo tiempo para hacer una entrada más larga, pero sí que tengo tiempo para decir un par de cosas:
1.- Y es que, como se dice en el libro de RANDY PAUSCH (que recomiendo vivamente leer, pero con matices), "La última lección": El tiempo debe ser administrado de manera explícita, como el dinero.
2.- También hay que tener en cuenta lo que dice Merovingio en "Matrix Reloaded": "Ah sí: ¡no hay tiempo! pero si no nos tomamos tiempo... ¿cuándo dispondremos de el?"
domingo, 10 de marzo de 2013
La misteriosa clave del éxito
En los últimos días, y dado que no hay absolutamente nada interesante en la tele, me he dedicado a volver a ver la saga de Star Wars comenzando por el Episodio I ("La Amenaza Fantasma") y terminando por el Episodio VI ("El Retorno del Jedi"). Como colofón a la saga y dado que hace años me compré la edición completa en DVD de los Episodios IV, V y VI, pude ver ayer el magnífico documental que viene en dicha edición.
Me resulta llamativo el rodaje de la primera de las películas. Por lo que se cuenta, sólo el propio GEORGE LUCAS y el director de la 20th Century Fox, ALAN LADD Jr., apostaron fuertemente por el proyecto. Un proyecto que fue teniendo en contra absolutamente todo. Tal fue el extremo que tomaron las cosas que la 20th estuvo a punto de cancelar la película, George Lucas sufrió una angina de pecho fruto del estress y nadie quiso invertir en el proyecto. Es más, sólo 36 salas de cine estadounidenses aceptaron la película el día del estreno.
Todos sabemos como acaba la historia. Basta pasearse hoy en día por cualquier tienda de juguetes para darse cuenta de que la genialidad de Lucas dio en la diana de manera admirable. Fue una revolución. Y marcó a toda una generación. Es más, un servidor vio la película con 7 añitos y fue un espectáculo que jamás olvidaré. Todavía se me pone la piel de gallina contemplando la primera escena en la que aparece de forma majestuosa el Destructor Imperial.
Pero no voy a hablar sólo de cine. Hay otro producto que ha sido "víctima" del éxito y yo me pregunto una y otra vez cuál habrá sido la causa. Me refiero al juego de Rovio: Angry Birds.
Y es que, si uno se para a pensar detenidamente de qué estamos hablando, nos encontramos con un jueguecillo desarrollado para iPhone en la que un grupo de pájaros de formas y colores variopintos lucha contra un grupo de cerdos (sí, sí: cer-dos) que les han robado los huevos.
Ha sido tal el éxito del Angry Birds, que nos encontramos todo tipo de merchandising. Y no sólo juguetes y peluches, sino camisetas en cualquier tienda de ropa.
¿Por qué razón este juego triunfa y la todopoderosa Disney con su Swampy (y el juego ¿dónde está mi agua?) le está costando llegar a alcanzar a los "pájaros cabreados"?
Está claro que no hay fórmulas mágicas para llegar al éxito. Supongo que es una combinación de mucho trabajo, una buena idea y un tanto de suerte. En cualquier caso, los dos ejemplos de esta entrada me han llamado (y me siguen llamando) poderosamente la atención.
Bueno, y tengo que terminar diciendo algo que sólo algunos entenderán y que no me dejará tranquilo si no lo pongo: Han Solo dispara primero.
Me resulta llamativo el rodaje de la primera de las películas. Por lo que se cuenta, sólo el propio GEORGE LUCAS y el director de la 20th Century Fox, ALAN LADD Jr., apostaron fuertemente por el proyecto. Un proyecto que fue teniendo en contra absolutamente todo. Tal fue el extremo que tomaron las cosas que la 20th estuvo a punto de cancelar la película, George Lucas sufrió una angina de pecho fruto del estress y nadie quiso invertir en el proyecto. Es más, sólo 36 salas de cine estadounidenses aceptaron la película el día del estreno.
Todos sabemos como acaba la historia. Basta pasearse hoy en día por cualquier tienda de juguetes para darse cuenta de que la genialidad de Lucas dio en la diana de manera admirable. Fue una revolución. Y marcó a toda una generación. Es más, un servidor vio la película con 7 añitos y fue un espectáculo que jamás olvidaré. Todavía se me pone la piel de gallina contemplando la primera escena en la que aparece de forma majestuosa el Destructor Imperial.
Pero no voy a hablar sólo de cine. Hay otro producto que ha sido "víctima" del éxito y yo me pregunto una y otra vez cuál habrá sido la causa. Me refiero al juego de Rovio: Angry Birds.
Y es que, si uno se para a pensar detenidamente de qué estamos hablando, nos encontramos con un jueguecillo desarrollado para iPhone en la que un grupo de pájaros de formas y colores variopintos lucha contra un grupo de cerdos (sí, sí: cer-dos) que les han robado los huevos.
Ha sido tal el éxito del Angry Birds, que nos encontramos todo tipo de merchandising. Y no sólo juguetes y peluches, sino camisetas en cualquier tienda de ropa.
¿Por qué razón este juego triunfa y la todopoderosa Disney con su Swampy (y el juego ¿dónde está mi agua?) le está costando llegar a alcanzar a los "pájaros cabreados"?
Está claro que no hay fórmulas mágicas para llegar al éxito. Supongo que es una combinación de mucho trabajo, una buena idea y un tanto de suerte. En cualquier caso, los dos ejemplos de esta entrada me han llamado (y me siguen llamando) poderosamente la atención.
Bueno, y tengo que terminar diciendo algo que sólo algunos entenderán y que no me dejará tranquilo si no lo pongo: Han Solo dispara primero.
sábado, 2 de marzo de 2013
Cabreos varios (2ª parte)
Es realmente curioso que, cuando uno "echa bilis", es cuando más impacto tiene. La entrada de la semana pasada fue objeto de muchos comentarios, no en el propio blog, pero si en el ámbito personal y, sobre todo, en Facebook. En cuanto uno pone sus cabreos o se dedica a insultar a la clase política, tiene éxito asegurado. Como no quiero echar leña al fuego, os pongo un vídeo que me hizo llegar un buen amigo y que me hizo reir un rato. Esta visto que no soy el único que se pone hecho una furia conduciendo. ¡Que lo disfrutéis!
sábado, 23 de febrero de 2013
Cabreos varios
He de reconocer que, en ocasiones, me pongo de muy mal genio y me cabreo enormemente. Las más veces en el coche, y es que la gente es MUY maleducada y MUY agresiva. Sobre todo si el que conduce lleva un BMW serie 7 (y que conste que no tengo nada en contra de este modelo de coche... todo lo contrario) con matrícula alcahueta (de esas que se reconocen fácilmente) y es que en dos ocasiones, en el mismo sitio, y con un mes de diferencia, me ha hecho exactamente el mismo avasallamiento. Parece ser que el sesentón que lo llevaba (y que conste que tampoco tengo nada en contra de los señores que tienen esa edad) tenía que demostrar que iba conduciendo un coche de 90000 euros. Enfín, si me lo vuelvo a cruzar y me vuelve a hacer lo mismo, publicaré la matrícula del coche para que tengáis cuidado si os lo cruzáis. Y si puedo, le sacaré una foto. Por cierto... diré en mi defensa, que si hay una señal de 40 en una curva peligrosa con una incorporación que el que la hizo tenía el cerebro en los pies, tengo todo el derecho del mundo a ir a esa velocidad. Si veo que un coche se me echa encima sobran las luces, los malos modos, los avasallamientos y las malas caras. Aquí os pongo la imagen de Google Maps del lugar en cuestión:
El segundo pataleo de hoy viene por Windows. Y es que no me queda más remedio que pasar por este sistema operativo ya que necesito utilizar un programa que sólo funciona bajo este SO. Señores de Microsoft, les voy a pedir dos favores: 1.- NO DIGAN QUE SU SO ES BUENO PORQUE NO ES VERDAD. Me he pasado dos días completos instalando actualizaciones y haciendo mantenimiento del sistema. Tiempo QUE HE PERDIDO. Todavía no sé por qué razón no puedo conectar la red (por cable) de mi lugar de trabajo. Y, para colmo, el antivirus ha detectado como amenaza "Python.exe". El colmo. 2.- Por favor: NO PIENSEN POR MI. Si quiero meter un virus en mi ordenador, déjenme esa libertad. NO QUIERO PASAR POR EL ARO DE MUCHAS OPCIONES QUE USTEDES TOMAN Y QUE NO SON BUENAS. No estoy para perder el tiempo queridos señores de Microsoft. Tomen nota:
El segundo pataleo de hoy viene por Windows. Y es que no me queda más remedio que pasar por este sistema operativo ya que necesito utilizar un programa que sólo funciona bajo este SO. Señores de Microsoft, les voy a pedir dos favores: 1.- NO DIGAN QUE SU SO ES BUENO PORQUE NO ES VERDAD. Me he pasado dos días completos instalando actualizaciones y haciendo mantenimiento del sistema. Tiempo QUE HE PERDIDO. Todavía no sé por qué razón no puedo conectar la red (por cable) de mi lugar de trabajo. Y, para colmo, el antivirus ha detectado como amenaza "Python.exe". El colmo. 2.- Por favor: NO PIENSEN POR MI. Si quiero meter un virus en mi ordenador, déjenme esa libertad. NO QUIERO PASAR POR EL ARO DE MUCHAS OPCIONES QUE USTEDES TOMAN Y QUE NO SON BUENAS. No estoy para perder el tiempo queridos señores de Microsoft. Tomen nota:
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