Hoy una entrada breve en la que sólo voy a poner la letra del tango "Cambalache". Interesante "pataleo" hecho arte gracias a ENRIQUE SANTOS DISCEPOLO. Probablemente lo hayáis oído interpretado por CARLOS GARDEL, JULIO IGLESIAS o MALEVAJE (grupo cuyo líder era ANTONIO BARTRINA y que nos acercó el Tango a los más jóvenes). Así que, sin más, aquí os va la letra. Que la disfrutéis.
Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también.
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseados.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro
que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto,
qué atropello a la razón!
Cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto a un calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo’a encontrar...!
No pienses más; sentate a un lao,
que ha nadie importa si naciste honrao...
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura,
o está fuera de la ley...
domingo, 16 de octubre de 2011
domingo, 9 de octubre de 2011
STEVE JOBS
Hoy es obligado hablar de él. Del fundador de Apple. Y es que un servidor tiene mucho que agradecer a este señor. Señor que tendría sus defectos, como todos en este mundo. Y del que en los últimos días se han alabado sus muchas virtudes. Yo tengo que decir que creo que Steve Jobs ha sido una persona con una conjunción poco común de virtudes: creo que era un idealista, creo que era un hombre práctico y, además, con una fe en si mismo que le llevó a hacer todo lo que ha hecho. Si no se tienen estas tres cosas, no se llega a tener una empresa que más que productos, generaba una especie de religión.
Ya hablé de él en otra ocasión en este blog. Fue en la segunda entrada de febrero. Esta:
http://rgonil.blogspot.com/2011/02/el-hombre-y-su-sueno-los-suenos-del.html
Y en ella hablaba del famoso discurso de Stanford. Discurso que se ha repetido estos días por activa y por pasiva y que algunos ya habíamos visto hace algunos años.
Lo que no sabía era lo del texto que aparece en la aplicación "Textedit" de los Mac. En inglés dice así:
Dear Kate,
Ya hablé de él en otra ocasión en este blog. Fue en la segunda entrada de febrero. Esta:
http://rgonil.blogspot.com/2011/02/el-hombre-y-su-sueno-los-suenos-del.html
Y en ella hablaba del famoso discurso de Stanford. Discurso que se ha repetido estos días por activa y por pasiva y que algunos ya habíamos visto hace algunos años.
Lo que no sabía era lo del texto que aparece en la aplicación "Textedit" de los Mac. En inglés dice así:
Dear Kate,
Here's to the crazy ones.
The misfits. The rebels.
The troublemakers. The round
pegs in the square holes - the
ones who see things differently.
They're not fond of rules and
they have no respect for
the status quo. You can praise
them, disagree with them,
quote them, disbelieve them,
glorify or vilify them.
About the only thing that you
can't do is ignore them.
Because they change things.
Take care,
John Appleseed
La traducción es más o menos esto:
"Esto es para los locos, los inadaptados, los rebeldes. Los problemáticos. Los que van en contra de la corriente. Los que ven las cosas de diferente manera. Ellos no siguen las reglas, y no tienen respeto por lo establecido. Puedes citarlos, estar en desacuerdo, glorificarlos... o satanizarlos. Pero lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas e impulsan a la humanidad hacia adelante. Y mientras que otros los ven como "los locos" nosotros los vemos como genios. Porque la gente que está tan loca como para pensar que puede cambiar al mundo, es quien lo logra...."
Y resulta que nuestros sueños siempre los truncan los demás con pegas que entran dentro de SU lógica y no dentro de nuestras ideas. ¿Os imagináis el día en el que Steve presenta su idea de un teléfono móvil totalmente táctil al comité de empresa de Apple? Las reacciones serían más o menos del tipo de:
* "¡Puf!"
* "Es que..."
* "Eso es imposible"
* "No podemos competir contra Nokia y Ericsson."
* "¿Cómo simplificaremos el sistema operativo de un PC para un móvil?"
Y Jobs insistiría: "¡VAMOS A HACERLO!" Si no se confía en uno mismo todos esos "es que", "pero", "no se puede"... acaban por dinamitar a uno.
Yo a mis alumnos en mi despacho prohibo tres expresiones. Son: "Pero", "¡Jo!" y "Es que..." Esto son excusas para no hacer cosas que sabemos que tenemos que hacer. Si además, estas cosas son nuestros sueños (y los sueños pasan por épocas de pesadillas), no hay excusa para no luchar contra los problemas que, necesariamente, siempre surgen.
Ha muerto Steve Jobs. Yo tengo un MacBook Pro de 15", un iPhone 3GS y un iPod de los que había hace 5 años. Algún día tendré un iPad (y creo que mucha gente no ha entendido muy bien para que sirve esto). He trabajado con todo tipo de PC's, con Workstations Silicon Graphics en UNIX (el viaje de la familia Robinson en "Perdidos en el Espacio", la película de 1998, está patrocinada por Silicon Graphics), con máquinas UNIX que ni siquiera tenían salida gráfica. De todas, la que menos problemas me ha dado, ha sido, precisamente, el MacBook Pro. Creo que el último iPhone que ha salido al mercado va a dar muchos quebraderos de cabeza a muchos (el procesador es espectacular, la pantalla retina display no tiene rival en el mercado y Sega, Nintendo y la PSP de Sony tienen un competidor que les está vapuleando a base de bien). Todo esto ha salido de la cabeza pensante de un genio. Genio que nos facilita la vida.
Ha muerto Steve Jobs. A mi sólo me queda darle las gracias porque sus ideales nos han dejado cosas que nos hacen mejores. GRACIAS.
domingo, 2 de octubre de 2011
¿Dónde está el papel Albal?
Bueno... no se trata de papel "Albal", sino de "papel de aluminio". En este país estamos acostumbrados a designar cosas por la marca. Así hablamos de "Scalextric" (y no de "pista slot"), de "Coca-Cola" (y no de "refresco de cola"), de "Airon-Fix" (y no de "papel autoadhesivo transparente") y de mil cosas más.
El caso es que el mediodía del martes fui a hacer algo de compra al correspondiente hipermercado. La odisea de tres cuartos de hora que fue encontrar todo lo que había apuntado en la lista, me lleva a escribir hoy sobre la distribución de las cosas en los hipermercados.
Así que, lista en mano y con mi carro, entro por las vallas automáticas bajo la atenta mirada del guardia de seguridad encargado también de envolver todo aquello que pueda ser sospechoso de robo.
Empezamos: las aceitunas rellenas en "aperitivos", justo al lado de las cervezas. Congelamiento al pasar por la zona de los yogures. Para limpiar los zapatos, a la zona de droguería (tres pasillos y he de decir que en esos tres pasillos está todo lo que atañe a limpieza y todavía no he conseguido entender el criterio que se usa para poner las cosas).
Un inciso: la señora que pasa hablando por el móvil a grito pelado. ¿No os han entrado ganas, en estas ocasiones, de gritar: ¡SEÑORA: NO ME IMPORTA SU VIDA!"? Algún día lo haré.
Coca-Cola Light sin Cafeína: misión imposible. O Light, o sin cafeína, o Zero. Todo junto no existe, o no se sabe muy bien en dónde está.
Cubos de basura: pues desperdigados por diferentes sitios según el tamaño. ¿Y el papel "Albal"? Pues aquí:
O sea: entre el Ajax y una cosa llamada Froggy. Y, por supuesto, al lado de otra llamada "Vitro Clen". ¡Cómo es posible no encontrarlo!
Conclusión: hay que recorrerse absolutamente todo para encontrar las cosas. Si uno no tiene claro lo que hay que comprar, comprará más cosas de las que necesita.
Llegamos a la cola. Otra vez las colas injustas (http://rgonil.blogspot.com/2011/09/colas-justas-colas-injustas.html). Salgo de la línea de cajas y una jovencita ataviada con el uniforme de la empresa se me acerca y me dice: "¿Quiere el señor hacer una encuesta de satisfacción?". ¿Satisfacción? Me quedo pensando unos momentos: "¿Esta mujer sabrá quiénes son los Rolling Stones?".
(NOTA: el otro día, mis alumnos en clase no me supieron decir quién era MEAT LOAF, ni BONNIE TYLER. Patético)
Volviendo al tema: "¿Esta mujer sabrá quiénes son los Rolling Stones?"... Como tampoco sabrá captar una fina ironía, le respondo con la respuesta standard en estos casos: "Lo siento señorita. No tengo tiempo ahora".
Y me voy con el carro hacia el Parking tarareando. "And I Try. And I Try. And I Try. I Can't get No..."
El caso es que el mediodía del martes fui a hacer algo de compra al correspondiente hipermercado. La odisea de tres cuartos de hora que fue encontrar todo lo que había apuntado en la lista, me lleva a escribir hoy sobre la distribución de las cosas en los hipermercados.
Así que, lista en mano y con mi carro, entro por las vallas automáticas bajo la atenta mirada del guardia de seguridad encargado también de envolver todo aquello que pueda ser sospechoso de robo.
Empezamos: las aceitunas rellenas en "aperitivos", justo al lado de las cervezas. Congelamiento al pasar por la zona de los yogures. Para limpiar los zapatos, a la zona de droguería (tres pasillos y he de decir que en esos tres pasillos está todo lo que atañe a limpieza y todavía no he conseguido entender el criterio que se usa para poner las cosas).
Un inciso: la señora que pasa hablando por el móvil a grito pelado. ¿No os han entrado ganas, en estas ocasiones, de gritar: ¡SEÑORA: NO ME IMPORTA SU VIDA!"? Algún día lo haré.
Coca-Cola Light sin Cafeína: misión imposible. O Light, o sin cafeína, o Zero. Todo junto no existe, o no se sabe muy bien en dónde está.
Cubos de basura: pues desperdigados por diferentes sitios según el tamaño. ¿Y el papel "Albal"? Pues aquí:
O sea: entre el Ajax y una cosa llamada Froggy. Y, por supuesto, al lado de otra llamada "Vitro Clen". ¡Cómo es posible no encontrarlo!
Conclusión: hay que recorrerse absolutamente todo para encontrar las cosas. Si uno no tiene claro lo que hay que comprar, comprará más cosas de las que necesita.
Llegamos a la cola. Otra vez las colas injustas (http://rgonil.blogspot.com/2011/09/colas-justas-colas-injustas.html). Salgo de la línea de cajas y una jovencita ataviada con el uniforme de la empresa se me acerca y me dice: "¿Quiere el señor hacer una encuesta de satisfacción?". ¿Satisfacción? Me quedo pensando unos momentos: "¿Esta mujer sabrá quiénes son los Rolling Stones?".
(NOTA: el otro día, mis alumnos en clase no me supieron decir quién era MEAT LOAF, ni BONNIE TYLER. Patético)
Volviendo al tema: "¿Esta mujer sabrá quiénes son los Rolling Stones?"... Como tampoco sabrá captar una fina ironía, le respondo con la respuesta standard en estos casos: "Lo siento señorita. No tengo tiempo ahora".
Y me voy con el carro hacia el Parking tarareando. "And I Try. And I Try. And I Try. I Can't get No..."
domingo, 25 de septiembre de 2011
35 años después...
Es el tiempo que ha pasado. Unos 35 años desde que mi padre me regaló la primera máquina del tren eléctrico:
Cuando el tren de "juguete" más común que se vendía en España era el "Ibertren", mi padre apareció con un tren de una marca alemana llamada "Marklin" (http://www.maerklin.de/de/). Se vendían en una tienda de San Sebastián que estaba en la calle Okendo y se llamaba "Bazar X" (ahora este nombre se prestaría a más de una confusión). La tienda desapareció hace algunos años.
Durante los años que siguieron al primer regalo y cumpleaños tras cumpleaños, siguieron llegando más regalos de la marca alemana. La falta de espacio (en un piso de San Sebastián no se suele disponer del espacio necesario para estas cosas) y la inmersión en los estudio hicieron que todo acabara en unas cajas en lo más recóndito de un armario.
Como escuché en una ocasión: "El que resiste, vence". Y sin perder la dirección de lo que uno desea, el tiempo suele dar oportunidades para realizar las cosas que uno quiere. Así que, hoy es el día en que os puedo decir que ya estoy en disposición de ir poniendo en marcha las cosas que empezaron hace unos 35 años. Lo dije en la entrada que escribí el pasado 13 de febrero: "El Hombre y su Sueño. Los Sueños del Hombre", ya que por esas fechas ya tenía el material para ir construyendo los soportes necesarios y que os enseño a continuación:
Cuando el tren de "juguete" más común que se vendía en España era el "Ibertren", mi padre apareció con un tren de una marca alemana llamada "Marklin" (http://www.maerklin.de/de/). Se vendían en una tienda de San Sebastián que estaba en la calle Okendo y se llamaba "Bazar X" (ahora este nombre se prestaría a más de una confusión). La tienda desapareció hace algunos años.
Durante los años que siguieron al primer regalo y cumpleaños tras cumpleaños, siguieron llegando más regalos de la marca alemana. La falta de espacio (en un piso de San Sebastián no se suele disponer del espacio necesario para estas cosas) y la inmersión en los estudio hicieron que todo acabara en unas cajas en lo más recóndito de un armario.
Como escuché en una ocasión: "El que resiste, vence". Y sin perder la dirección de lo que uno desea, el tiempo suele dar oportunidades para realizar las cosas que uno quiere. Así que, hoy es el día en que os puedo decir que ya estoy en disposición de ir poniendo en marcha las cosas que empezaron hace unos 35 años. Lo dije en la entrada que escribí el pasado 13 de febrero: "El Hombre y su Sueño. Los Sueños del Hombre", ya que por esas fechas ya tenía el material para ir construyendo los soportes necesarios y que os enseño a continuación:
Ya está la base. Ahora a poner vías. Los sueños se van cumpliendo 7 lustros después. El que resiste... ¡VENCE!
domingo, 18 de septiembre de 2011
Breves
A continuación, os van una serie de pataleos breves:
* Una de las cosas que más profundamente odio es que las magdalenas se queden pegadas al papel que las envuelve. Y si además, se quedan hechas migas, más aún.
* ¿Os habéis dado cuenta de que hay gente que es ludópata con los cajeros automáticos? Por lo general, una gestión en un cajero dura entre 30 segundos y un minuto (cronometrad si no me creéis). Hay gente que se pasa varios minutos haciendo nosesabemuybienque y eso que no tienen aspecto de tener varias cuentas en Suiza. (Por cierto... hay gente que no sabe que es un ludópata, según el diccionario de la RAE: es aquel que padece ludopatía, y ludopatía es adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar).
* ¿Por qué razón en los menús infantiles siempre hay espaguettis en lugar de macarrones? Para un adulto, comer correctamente los espaguetti sin mancharse, tiene su cierta complicación. Para un niño es mancharse con completa seguridad. Los macarrones, si bien hacen que los niños se ensucien igual, tienen menos complicación.
* Conducción errática implica conductor hablando por el móvil. Además, la mayoría son coches de alta gama. ¿no se podrán gastar 50 euros más en un manos libres?
* ¿Habéis intentado quitar algunas pegatinas con el precio del artículo que sea? ¿o las pegatinas con la explicación del producto? A veces creo que se ensañan poniendo cola...
* Ultimamente lo he notado en casi todos los supermercados en los que he estado: al pasar por la zona de refrigerados (yogures y demás) y congelados (pizzas precocinadas, verduras y helados) hay que ponerse el forro polar. Dicen que hay que ahorrar e incluso algún ministro va sin corbata para que se baje el aire acondicionado, pero las cámaras frigoríficas de los supermercados consiguen enfriar el pasillo correspondiente.
* Y hablando de tiendas... ¿no os ha pasado estar esperando a que os atiendan y que DOS dependientes/as estén atendiendo a UN sólo cliente/a? Incluso es más grave cuando hay más de una persona esperando...
* Y por último, la desesperación máxima se produce cuando un camión que va a 81 km/h adelanta a otro que va a 80 km/h. Desesperante.
* Una de las cosas que más profundamente odio es que las magdalenas se queden pegadas al papel que las envuelve. Y si además, se quedan hechas migas, más aún.
* ¿Os habéis dado cuenta de que hay gente que es ludópata con los cajeros automáticos? Por lo general, una gestión en un cajero dura entre 30 segundos y un minuto (cronometrad si no me creéis). Hay gente que se pasa varios minutos haciendo nosesabemuybienque y eso que no tienen aspecto de tener varias cuentas en Suiza. (Por cierto... hay gente que no sabe que es un ludópata, según el diccionario de la RAE: es aquel que padece ludopatía, y ludopatía es adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar).
* ¿Por qué razón en los menús infantiles siempre hay espaguettis en lugar de macarrones? Para un adulto, comer correctamente los espaguetti sin mancharse, tiene su cierta complicación. Para un niño es mancharse con completa seguridad. Los macarrones, si bien hacen que los niños se ensucien igual, tienen menos complicación.
* Conducción errática implica conductor hablando por el móvil. Además, la mayoría son coches de alta gama. ¿no se podrán gastar 50 euros más en un manos libres?
* ¿Habéis intentado quitar algunas pegatinas con el precio del artículo que sea? ¿o las pegatinas con la explicación del producto? A veces creo que se ensañan poniendo cola...
* Ultimamente lo he notado en casi todos los supermercados en los que he estado: al pasar por la zona de refrigerados (yogures y demás) y congelados (pizzas precocinadas, verduras y helados) hay que ponerse el forro polar. Dicen que hay que ahorrar e incluso algún ministro va sin corbata para que se baje el aire acondicionado, pero las cámaras frigoríficas de los supermercados consiguen enfriar el pasillo correspondiente.
* Y hablando de tiendas... ¿no os ha pasado estar esperando a que os atiendan y que DOS dependientes/as estén atendiendo a UN sólo cliente/a? Incluso es más grave cuando hay más de una persona esperando...
* Y por último, la desesperación máxima se produce cuando un camión que va a 81 km/h adelanta a otro que va a 80 km/h. Desesperante.
domingo, 11 de septiembre de 2011
Colas justas, colas injustas
En los últimos meses ya me ha ocurrido dos veces. Ponerme en la caja equivocada. Hago la compra correspondiente, me acerco a la fila de cajas y elijo, como siempre, la que menos gente tiene. Los que allí se encuentran pagando no tienen ningún aspecto sospechoso. Son personas normales. Pueden ser más mayores o más jóvenes. Pueden tener muy lleno el carro o ir con un solo artículo. El caso es que surge una complicación y allí te quedas con el problema ajeno y con la sensación (totalmente real) de que has hecho el panoli viendo como las colas que estaban atiborradas de carros y cestas, avanzan a toda velocidad. La cajera llama a la caja central, al departamento correspondiente. En algunos almacenes, viene una jovencita con patines. Y el tiempo pasa y ya no te atreves a moverte (porque como te muevas estás perdido). Como en la película "Trabajo basura" (1999) en la que el protagonista, al principio del film, se encuentra en un atasco y ve, con harto dolor, como la fila de al lado, avanza sin demora. En cuanto se cambia de fila, la que acaba de dejar es la que avanza y vuelve a estar parado.
El caso es que, sin comerlo ni beberlo, el problema ajeno te afecta de manera importante. Como si el tiempo de uno no tuviera valor alguno. Y es que las colas de muchos centros comerciales son injustas. No hay ningún ordenamiento. Son así:
Uno puede elegir cualquiera de las cajas (que estén abiertas, claro, en este mundo hay que especificar todo). Eso deja abierta la posibilidad de que uno se "coma" los problemas ajenos.
En una ocasión vi lo siguiente:
Una única cola. Una única entrada a la zona de cajas. Hay que esperar en una línea a que se libere una caja y entonces se puede avanzar. Es la cola justa. Desgraciadamente, esta solución requiere de un espacio extra que muchos grandes almacenes no disponen, aunque se podrían encontrar configuraciones similares que permitieran gestionar una única fila.
Recordando mis viejos tiempos de universidad, una de las cosas que más grabadas se me quedó fue aquello de la gestión de colas en procesos informáticos: en los centros comerciales deberían ser FIFO (First In First Out). Existe la posibilidad de que sean LIFO (Last In First Out). A mi siempre me toca el FILO (First In Last Out). A ver si alguien toma nota de todo esto. Entretanto, ya sabéis: sólo me queda el recurso del pataleo.
El caso es que, sin comerlo ni beberlo, el problema ajeno te afecta de manera importante. Como si el tiempo de uno no tuviera valor alguno. Y es que las colas de muchos centros comerciales son injustas. No hay ningún ordenamiento. Son así:
Uno puede elegir cualquiera de las cajas (que estén abiertas, claro, en este mundo hay que especificar todo). Eso deja abierta la posibilidad de que uno se "coma" los problemas ajenos.
En una ocasión vi lo siguiente:
Una única cola. Una única entrada a la zona de cajas. Hay que esperar en una línea a que se libere una caja y entonces se puede avanzar. Es la cola justa. Desgraciadamente, esta solución requiere de un espacio extra que muchos grandes almacenes no disponen, aunque se podrían encontrar configuraciones similares que permitieran gestionar una única fila.
Recordando mis viejos tiempos de universidad, una de las cosas que más grabadas se me quedó fue aquello de la gestión de colas en procesos informáticos: en los centros comerciales deberían ser FIFO (First In First Out). Existe la posibilidad de que sean LIFO (Last In First Out). A mi siempre me toca el FILO (First In Last Out). A ver si alguien toma nota de todo esto. Entretanto, ya sabéis: sólo me queda el recurso del pataleo.
domingo, 4 de septiembre de 2011
El extraño encanto del vinilo
Ayer me traje de casa de mis padres mi viejo tocadiscos. Un Marantz que tiene casi 20 años. Mientras lo instalaba en la cadena y miraba algunos de los discos que me había traído (no me dio la vida para traerme el montón de discos que había en el armario) pensaba que a veces el progreso destruye inevitablemente cosas que tienen un encanto especial.
Y es que el vinilo tiene una magia que las nuevas generaciones no entenderán. El sonido que hace cuando la aguja toca el disco, el sonido inigualable frente al CD o la reproducción digital (es una pura cuestión física: el vinilo nunca será superado por el sonido digital por perfecto que este sea) y, finalmente, la cultura de la compra del LP (la búsqueda de ese disco que no encontramos o que está descatalogado o que nos dicen que se dejó de editar hace siglos...) lo hacen merecedor de toda mi admiración.
Otro de los encantos son esas portadas de gran tamaño. Las letras impresas en la funda. El dar la vuelta al disco para cambiar de cara.
Me acordaba de NICOLAS CAGE en "La Roca" pagando 600 dólares por un ejemplar de un LP de los Beatles aludiendo que era un "Beatlemaníaco" y que, por supuesto, el vinilo sonaba mejor... o de "Pulp Fiction" cuando Vincent Vega (JOHN TRAVOLTA) llega a la casa de Marcelus Wallace y suena en el tocadiscos "The son of the preacher man".
Salvando las distancias, hace unos meses me descargué para iPhone, con total nostalgia, los juegos de consola Atari 2600. Los comentarios que había en la página de la AppStore eran de total desconocimiento ya que la gente lo descargaba y luego decía que era una basura. Desde luego, esta gente no había vivido el comienzo de la industria del videojuego.
A lo mejor me tachan de nostálgico (que lo soy), pero el saber como eran las cosas antes nos ayudan a apreciar y a valorar mucho más todo lo que tenemos ahora. Yo seguiré poniendo mi tocadiscos y defendiendo que suena mejor que el CD.
Y es que el vinilo tiene una magia que las nuevas generaciones no entenderán. El sonido que hace cuando la aguja toca el disco, el sonido inigualable frente al CD o la reproducción digital (es una pura cuestión física: el vinilo nunca será superado por el sonido digital por perfecto que este sea) y, finalmente, la cultura de la compra del LP (la búsqueda de ese disco que no encontramos o que está descatalogado o que nos dicen que se dejó de editar hace siglos...) lo hacen merecedor de toda mi admiración.
Otro de los encantos son esas portadas de gran tamaño. Las letras impresas en la funda. El dar la vuelta al disco para cambiar de cara.
Me acordaba de NICOLAS CAGE en "La Roca" pagando 600 dólares por un ejemplar de un LP de los Beatles aludiendo que era un "Beatlemaníaco" y que, por supuesto, el vinilo sonaba mejor... o de "Pulp Fiction" cuando Vincent Vega (JOHN TRAVOLTA) llega a la casa de Marcelus Wallace y suena en el tocadiscos "The son of the preacher man".
Salvando las distancias, hace unos meses me descargué para iPhone, con total nostalgia, los juegos de consola Atari 2600. Los comentarios que había en la página de la AppStore eran de total desconocimiento ya que la gente lo descargaba y luego decía que era una basura. Desde luego, esta gente no había vivido el comienzo de la industria del videojuego.
A lo mejor me tachan de nostálgico (que lo soy), pero el saber como eran las cosas antes nos ayudan a apreciar y a valorar mucho más todo lo que tenemos ahora. Yo seguiré poniendo mi tocadiscos y defendiendo que suena mejor que el CD.
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